miércoles

HORTENSIA

Entre la puerta abierta y una gastada bombilla amarillenta encendida esta Hortensia. Peinada como siempre, el lápiz de labios recién aplicado, vestida con falda oscura hasta bajo la rodilla y una blusa color crema, oye los acompasados pasos del arquitecto en la escalera. Desde la cuarta planta de su antiguo edificio, Hortensia sólo oye.

La conclusión es que hay que tomar medidas de seguridad en sus antiguos falsos techos, los que fueron construidos hacía ya 80 años, antes de la muerte de su madre.

Con el golpe del cierre de la puerta, al despedir al arquitecto, se desplomó el falso techo.

Hortensia ya tampoco oye.